Para escoger bien un abono orgánico los principales criterios a tener en cuenta son: la tasa de materia orgánica, la base orgánica vegetal, el índice de actividad biológica, la liberación de nitrógeno.
La tasa de materia orgánica ideal sobre el producto bruto de un abono orgánico está comprendida entre el 50 y el 60%.
Por debajo de esa tasa: añadidura de soporte neutro (dolomía…) = disminución de la materia útil.
Por encima de esa tasa: producto deshidratado (excrementos, purines…) = producto estéril de mineralización rápida.
Por debajo de esa tasa: fuerte presencia de materia orgánica animal = ningún efecto enmendante, ninguna acción sobre el suelo (materias animales puras: excrementos, desechos de sangre, cuernos…)
Por encima de esa tasa: fuerte presencia de materia orgánica vegetal = Ningún efecto de abonado, acción muy débil sobre la planta.
El aporte de un fertilizante orgánico permite aumentar de forma significativa la actividad biológica de un suelo, favorecer los intercambios entre suelo y planta y, por tanto, reducir los fenómenos de acumulación de fieltro (en céspedes) y de parasitismo.
Los productos orgánicos de origen animal tienen una fracción soluble rica en proteínas y fácilmente degradable con una mineralización del nitrógeno más o menos rápida. Los experimentos mediante incubación controlada de materias primas y de fertilizantes orgánicos elaborados nos permiten precisar las cinéticas comparativas de mineralización del nitrógeno.
VERT & VERT / 81240 ROUAIROUX / FRANCE / TEL +33 (0)5 63 98 42 08 / FAX +33 (0)5 63 98 47 23 / N° CNIL NS-48 : 1335091